Parecía recién estrenada la primavera, pero era mayo. El tiempo nos dio una bofetada en la cara. Mayo con sabor a marzo, remolcando siempre sus cuentas pendientes. Los días eran más largos, aunque no sabría precisar si eso era bueno, y como marzo se había consumido, y abril nos había dado una tregua, allí me encontraba yo, todavía, esperando paciente a que tú te decidieses.
No hay comentarios:
Publicar un comentario