miércoles, 27 de junio de 2012

Sin duelo

Sonaba insistente en mi cabeza, reproduciéndose en modo automático, como de forma automática se mueven mis manos entre las marchas, como de forma automática se mueven los pies en los pedales. Como de forma automática respiro y mi corazón bombea sangre. Se reproducía constante, creando un hilo musical en bucles de tres minutos cuarenta, girando dentro de todas mis espirales. 

Y si un día para mi mal, viene a buscarme la parca, empujad al mar mi barca, con un levante otoñal, y dejad que el temporal desguace sus alas blancas. Y a mi enterradme sin duelo, entre la playa y el cielo. 

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