El calor de mi hogar es invisible a los ojos, manuscrito en poemas de noches de noviembre, que duermen en un rincón privilegiado en mis estanterías. El calor de mi hogar es la navidad en verano, los vaqueros en la estufa, el olor a café y a discos de segunda mano. El calor de mi hogar es el quiero, luego puedo, luego tengo. El calor de mi hogar es franela. El calor de mi hogar es presente. El calor de mi hogar es tu vida.
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