Los dos nacimos en abril: tú en julio y yo en noviembre. Abril siempre nos jode, es lo que tiene. Mira a tu alrededor, todo abril es azul. Azul como nuestros coches. El mío era gris y el tuyo verde. Yo cerré los ojos y me encogí, tapándome la cabeza. Tú los abriste aún más y te agarraste al techo. Estamos vivos.
Piensa que estamos vivos si no puedes dormir. Dormir en abril me llevó algún tiempo.
A mí no me cuesta dormir, me cuesta no soñar. Me cuesta no revivir cada instante, cada golpe como si estuviera volviendo a pasar. Incluso despierto me cuesta no soñar.
ResponderEliminarPero entonces siempre acaba apareciendo lo que busco en sueños. Y también aparece cuando estoy despierto.