miércoles, 11 de abril de 2012

Perro sin dueño

A mi no me quieres como a los gatos. Y ya no duermo en tu garaje ni me acurruco en tu cocina. Aunque sigo maullando y afilándome las uñas contra los cartones, cada vez más bajito. No me quieres como a los motores que rugen, porque yo ya no rujo, ni tampoco acelero. No me quieres como me querías, como me quisiste, como querrías quererme. No me quieres como a las películas, no te emociono ni te embeleso. Ni como al café, no soy ya ni reposo ni reencuentro. Cada vez soy más un cajón vacío. Cada vez soy más un perro sin dueño. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario