viernes, 3 de agosto de 2012

El fiel reflejo de la iniquidad y el cinismo

La odio porque es el fiel reflejo de todo lo que temo. Representa la navidad aburrida, con tu padre dándole vueltas a la comida, desganado, manteniendo él solo una conversación que nadie sigue. Representa la iniquidad y el cinismo. La crítica al hogar de los demás y el suyo roto y sucio. Los primos a los que hace siglos que no habla, y ahora tienen hijos, y los hijos lo son todo, y se le cae la baba y les habla con voz de pito y les ganchilla patucos. La odio porque se apresuró a decirle al alcalde que yo no era familia. 

La odio porque representa todos y cada uno de tus defectos. El rictus serio, el pelo rubio, las palabras crueles contra los que luego sonríe, mientras les llena el plato. La iniquidad y el cinismo. La odio porque te quiere, pero no habrá sabido hacerlo, y ahora tú no sabes querer a la gente. Tienes esa visión distorsionada de lo que es el cariño, que a mi no me basta. La odio porque me odia, aunque disimule. La odio porque odio pensar en los patucos que le ganchillaría a mis hijos, mientras a mi me llena el plato de aburridos domingos. La odio porque la odio, como lo odio todo, con motivos o sin ellos. Solo odio siento. Soy el fiel reflejo de todo lo que temo. El fiel reflejo de la iniquidad y el cinismo. 

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